CASO 03 · 2024

El origen. Una IA que ve pádel

Primer premio Fem Futur 2024 con un prototipo hecho en FP.

IA sobre vídeo · Selección de puntos · Estadísticas de partido

caso/padel-ia-analytics2024

MÉTRICAS VERIFICADAS

premio
1º Fem Futur 2024
dotación
1.400 €
equipo
2 estudiantes
cobertura
Onda Cero

El problema

En 2024 estudiaba segundo de DAW en el CIPFP Mislata y entrenaba en pista por las tardes. Vivía en dos mundos a la vez y los dos se ignoraban.

En el pádel amateur se graba todo. Casi nadie ve luego los vídeos. Un partido dura hora y media y los puntos que enseñan algo son un puñado. Ver noventa minutos para rescatar doce puntos no lo hace nadie. Ni el jugador ni su entrenador.

Los profesionales tienen analistas que hacen esa criba. Un jugador de club tiene un archivo enorme y cero tiempo.

El pádel además crecía a lo grande y las herramientas serias de análisis estaban pensadas para el circuito profesional. Al club de barrio no llegaba ninguna.

Como entrenador conocía el valor de ver el punto exacto donde se rompe un partido. Como estudiante de desarrollo empezaba a entender que una máquina podía encontrarlo.

El sistema

Padel IA Analytics era una IA que veía el partido completo y seleccionaba los mejores puntos y momentos. Añadía estadísticas del juego. Estaba pensada para jugadores amateur y también para profesionales.

La idea era simple de contar y difícil de hacer. La máquina ve el partido entero. Devuelve lo que importa. El jugador de club recibe algo parecido a lo que un profesional saca de su analista.

Lo construimos Xavier Ribera y yo, compañeros de segundo de DAW.

Lo presentamos a la octava edición de los premios Fem Futur, organizados por SECOT Valencia y financiados por Caixa Popular. Primer premio. 1.400 euros. Mayo de 2024.

El instituto publicó la nota de prensa y sigue online. El premio llegó también a Onda Cero.

SECOT es una asociación de seniors voluntarios que asesoran proyectos jóvenes. Que gente con carreras enteras a la espalda premiara el trabajo de dos estudiantes valía más que la dotación.

Para la entrega nos hicimos camisetas del proyecto. Íbamos muy en serio con un trabajo de clase.

Seis meses después di mi primera charla técnica en los Sopra Tech Days, en directo por Twitch. IA aplicada al deporte. Repasé la predicción de lesiones de AWS en la NFL, IBM Watson en Wimbledon y Catapult en el fútbol. El caso que mejor conocía era el mío.

Lo que salió mal

Toca decirlo claro. Aquello no era un producto. Era un prototipo de FP.

No tenía clientes. No tenía infraestructura para escalar. No tenía un modelo de negocio de verdad. Tenía una demo que funcionaba y un jurado al que convencer.

Podría maquillarlo como una startup temprana que no despegó. No lo fue. Contarlo de otra manera sería empezar este portfolio con una mentira pequeña.

El proyecto se quedó en demo. El código de entonces no lo enseñaría hoy. Eso también es parte de contarlo honesto.

Tampoco supimos qué hacer con el premio más allá de celebrarlo. Ni plan comercial ni siguiente paso. Éramos dos estudiantes con un trofeo y exámenes por delante.

Lo justo es contarlo como semilla. De ahí sale el análisis de vídeo que hoy hay en cada sesión de mi academia. De ahí sale la charla de IA y deporte. De ahí sale la confianza para meter IA de verdad en mi CRM dos años después. Todo lo que he construido desde entonces cruza pádel y software, y ese cruce empezó aquí.

El premio no cambió el proyecto. Me cambió la ambición. Fue la primera vez que alguien de fuera miró la mezcla rara de pista y código y le puso valor delante de todos. Con 1.400 euros no se monta una empresa. Con esa señal, sí se decide un camino.

¿Tu negocio necesita algo así?